15-1-2010
La verdad, es que no estoy muy seguro de cómo empezar este diario, cuando lo compre ayer, poco antes de salir mi avión, tenía las ideas muy claras, pero al bajar del helicóptero esta mañana, toda esa estructura, que a mí me parecía totalmente sólida, se ha desmoronado en segundos.
Mi primera vista de Haití es indescriptible, solo pensar en el desolador paisaje con que me encontré me abruma. Todo estaba derruido, había muchísimas personas gritando, brazos que sobresalían de los escombros. Ahora me dispongo a intentar dormir en un camastro que nos han proporcionado, pero dudo que consiga conciliar el sueño.
16-1-2010
Creo que éste ha sido el día mas largo de mi vida, y a la vez el más terrorífico, no creo que todo lo que he visto se borre nunca de mi cabeza. Todos los voluntarios hemos estado sacando a gente de entre los escombros durante prácticamente el día entero, yo ni siquiera he comido. A eso de la una de la tarde he oído algo que me ha dejado helado, un llanto, gritos, pero no los típicos de gente buscando a sus seres queridos entre lágrimas, éstos eran especiales, eran de una niña; me he acercado al lateral del edificio en que estábamos, y la visión me ha dejado petrificado. Una niña, de unos cinco años, muy sucia, se aferraba a una pequeña muñeca de trapo llena de hollín, a la vez que intentaba despertar a su madre. La mujer tenía un gran traumatismo en la cabeza , pero ya no sangraba. La niña la besaba cariñosamente, la abrazaba y decía cosas cariñosas y tranquilizadoras. Me he acercado a ella, he comprobado el pulso de la mujer, inexistente, y he roto a llorar, he abrazado a la niña, y sentado, con ella en mi regazo, he derramado mis lágrimas durante toda la tarde.
17-1-2010
Ahora tengo una nueva compañera de cuarto, si así se puede llamar a la improvisada cabaña en la que nos encontramos. Es la niña de ayer, gracias a mi penoso chapurreo francés, me he enterado de que se llama Clòe. Tiene casi seis años, y sus padres perecieron en el terremoto. Era hija única, ahora también huérfana. La he acogido como pobremente he podido en mi humilde cabaña, pero poco puedo hacer por ella. Ayer se cenó toda mi comida para la noche y el desayuno, pero no me importa, ella lo necesita más que yo. Duerme en mi camastro, por lo que me veo obligado a descansar en el frío suelo del desolado lugar. Una nueva esperanza crece en mí, no todo se ha perdido, y las ruinas de mi muro se han vuelto a levantar.
18-1-2010
Hoy me he despertado pronto, antes de que amaneciera, y en el coche que hemos encontrado(antes tenía dueño, pero estaba fuera cuando ocurrió el terremoto, y mucho me temo que ya no lo necesita) me he acercado a la frontera, y con mis pocos ahorros, he comprado unas pinturas y un par de cuadernos de pintar para Clòe. Al volver, el sol se encontraba casi en su cenit, pero ella seguía durmiendo, así que se los he dejado en una pequeña mesa a los pies de la pobre cama, he cogido un par de galletas, y me he ido a seguir quitando escombros. Cuando ha salido de la cabaña, medio adormilada, me ha preguntado que de dónde han salido los regalos, y me ha dicho que le gustaban mucho. Se ha pasado el día pintando a mi lado, y no me deja ver lo que hace.
19-1-2010
Ya sé qué estaba haciendo Clòe; por la noche, mientras le contaba un cuento, se ha acercado a uno de los libritos, ha arrancado una página y me la ha entregado. Unas grandes lágrimas se escaparon de mis ojos ya cansados, al ver el simple dibujo que mi nueva amiga me tendía. Salíamos nosotros dos, cogidos de la mano en un campo, con el cielo azul y unos manchurrones que supuse, eran conejos. A nuestros pies, leí las palabras más bellas que he vislumbrado en la vida:“Mi papá Joan y yo”¿Sabes, tiene gracia, yo me llamo Joan, y por lo que me ha contado, su padre era Martín...Metí el dibujo en mi cartera, de la cual espero que no salga mas que para pegarlo en mi frigorífico.
30-1-2010
Mañana se acaban mis días libres, poco antes de las siete, me iré de este herido lugar, del que me he enamorado perdidamente. Sus gentes amables, su hospitalidad...todo. Lo que más pena me da es que tendré que dejar a Clòe, y no tiene parientes, seguramente su destino esté en un orfanato, como tantos otros niños durante estos días. No tiene ya familia, ni tíos, ni abuelos, no tiene nada, solo de pensarlo me horrorizo, porque, ¿qué le puede esperar a una niña que está sola en el mundo...?
1-2-2010
He llegado a Barcelona sobre las ocho y media de la tarde, nada más entrar en casa he puesto el dibujo en su sitio, un lugar privilegiado en mi nevera. Mañana iré al registro, porque, no he vuelto solo, conmigo ha venido Clòe, Clòe Tilló; la niña de los ojos bonitos, mi princesa y mi esperanza.
Me gusta muchísimo :)
ResponderEliminargraciaaaaaas, y el resto???
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