domingo, 26 de diciembre de 2010

LA FISONOMÍA DEL SENTIMIENTO


  A veces mE pregunto si tendrá nombre eso que se te queda pegado en el corazón y no se separa de él nunca, eso que te hace ver el mundo diferente, que está a un paso del amor y que hasta se pude confundir con éste…Entonces te veo, y me doy cuenta de que sí que tiene nombre, amistad. A algunos les sobra, ellos tiene la vida casi resuelta, todo les es más fácil; otros no tiene ni un ápice, esos no es que lo tengan más difícil, simplemente su vida es aburrida, monótona y triste. Cuando me doy cuenta de eso pienso que tu y yo somos afortunados, tengo mucha suerte y soy rico, porque quien tiene un amigo tiene un tesoro, y yo te tengo a ti.

  Pero todo tiene un lado bueno y uno malo, y es que la amistad tiene miles de cosas buenas, geniales, increíbles me atrevería a decir; pero también tiene una cosa mala, al menos para mí: Se separa del amor por una fina línea; podría compararse con una tela de araña, es preciosa  pero peligrosa, atractiva pero mortal, y la muerte solo se separa de la vida por unas delgadísimas cuerdas transparentes. He ahí el problema. Tengo miedo de confundir la amistad con el amor, porque si algo ocurriera con el amor, ¿qué pasaría con la amistad? ¿A dónde iría a parar? Pienso que es peligroso confundirlos, porque los dos son unos sentimientos preciosos, pero sin la amistad no puede existir el amor, y si el amor se marcha, con él también la amistad…

  De todas formas, la amistad es casi amor, amor en menor proporción; pero a la vez son muy distintos, ninguno es malo y ninguno es bueno, tienen sus más y sus menos. Son extraños, desconocidos en el camino, encontronazos que hemos de afrontar, algunos son dulces, como la miel, y otros amargos, ¿Cuál es cual? No lo sé, tal vez me haya equivocado en mi camino, y confundí la amistad y el amor, o tal vez no, quién sabe. ¿Y tú…te habrás equivocado? ¿¡Qué más da, si en esto sí que se puede retroceder!? Sea como sea, guárdate esta frase en la cabeza, y que como la amistad, nunca se despegue de ella: “En la vida todo se puede arreglar menos la muerte”.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Nada por hacer

 Me movía suavemente delante y atrás, delante y atrás, al borde del abismo, al fin de mi existencia. Unos centímetros más y caería al vacío. Sé que está mal, que es cobarde escapar de los problemas, pero lo veo justo cuando tengo que escapar de tí, de tu indiferencia. Y mientras pienso todo ésto avanzo a pasos muy pequeños, como si tuviera miedo, pero no lo tengo, estoy seguro de hacer ésto, sé que es lo correcto, y aún así...No puedo dejar de recordar los buenos momentos a tu lado, nuestro primer beso, tus caricias, las pelis que no veíamos porque estábamos "ocupados" y las que solo veía yo, porque tú escondías la cara para no ver lo que ocurría; la primera vez que me metí contigo en la cama, mis intentos infructuosos de desnudarte de una manera más o menos romántica, todas las risas que hemos compartido. Pero tuviste que acabar con todo éso, decirme que había otro, que le querías más. Y las lárimas caen por mi cara, dejando caminos, los mismos que tus dedos seguían hasta mi camisa...Pienso en no hacerlo, en bajarme de esta cornisa, pero te veo allí abajo, abrazándole, y resuelto avanzo un paso, y otro, y caigo al vacío. Aún me queda tiempo de ver tu cara, en la que también hay lágrimas, oigo tu grito, y a cámara lenta observo que corres hacia mí. Y entonces llega el golpe, y antes de desvanecerme para siempre, noto tus manos en mi pecho, tus labios en los míos, y esccucho tus palabras"No te mueras por favor, le iba a dejar, lo estaba haciendo, no te mueras, te quiero...." Pero ya es muy tarde, y nada puedo hacer por volver atrás en el tiempo. Todo se vuelve negro, pero tu sigues llorando conmigo entre tus brazos, y te oigo gritar mi nombre. Yo también te quería. Y siempre te querré, aunque no esté aquí, seré tu ángel de la guarda, no dejaré que te hagan daño, al menos más del que te he hecho yo...

Ven conmigo

Lo siento:
Perdóname nunca quise hacerte daño, nunca pensé que esto llegaría tan lejos. Sé que hice mal, que me equivoqué...pero ahora intento enmendar mi error, pedirte perdón, pero tú ya no me escuchas. Fui tu amiga, compañera y confidente, fui tu sombra y tu conciencia, pero lo estropeé todo. Parece mentira cómo sólo una palabra puede cambiar el curso de algo tan fuerte como la amistad.

  Intento que me perdones, pero no me ves, no me oyes, no me quieres... ¿para qué quiero la vida si no estás tú a mi lado?¿Para qué necesito respirar, si ya no huelo tu colonia? Para nada, te necesito y lo sabes. Echo de menos que me mires, que me digas qué tengo que hacer, porque si no me enseñas el camino no lo encontraré, lo siento, perdón... Ven conmigo de nuevo, reconstruyamos nuestra ciudad de sueños, la muralla de amor, todo. Ven conmigo y hagamos realidad nuestros deseos, dame de nuevo tu mano y no nos separemos más, por favor.

YO