A veces mE pregunto si tendrá nombre eso que se te queda pegado en el corazón y no se separa de él nunca, eso que te hace ver el mundo diferente, que está a un paso del amor y que hasta se pude confundir con éste…Entonces te veo, y me doy cuenta de que sí que tiene nombre, amistad. A algunos les sobra, ellos tiene la vida casi resuelta, todo les es más fácil; otros no tiene ni un ápice, esos no es que lo tengan más difícil, simplemente su vida es aburrida, monótona y triste. Cuando me doy cuenta de eso pienso que tu y yo somos afortunados, tengo mucha suerte y soy rico, porque quien tiene un amigo tiene un tesoro, y yo te tengo a ti.
Pero todo tiene un lado bueno y uno malo, y es que la amistad tiene miles de cosas buenas, geniales, increíbles me atrevería a decir; pero también tiene una cosa mala, al menos para mí: Se separa del amor por una fina línea; podría compararse con una tela de araña, es preciosa pero peligrosa, atractiva pero mortal, y la muerte solo se separa de la vida por unas delgadísimas cuerdas transparentes. He ahí el problema. Tengo miedo de confundir la amistad con el amor, porque si algo ocurriera con el amor, ¿qué pasaría con la amistad? ¿A dónde iría a parar? Pienso que es peligroso confundirlos, porque los dos son unos sentimientos preciosos, pero sin la amistad no puede existir el amor, y si el amor se marcha, con él también la amistad…